miércoles 14 de diciembre de 2011

La oración del nombre

                         

Se trata de una forma de orar que consiste en repetir sin parar una frase que tiene el nombre de Jesús. Lo forma más común es "Señor Jesucristo ten compasión", pero uno puede adaptarla un poco a su gusto e idiosincrasia, así, puedes introducir la palabra Dios, pecador, piedad, etc para formar una frase con la que te sientas en sintonía. Lo importante, es que esta repetición se convierta en un verdadero hábito mental.
Algunos direis que es una forma de autosugestión, o que no vale la pena porque puede ser una forma de embotamiento mental, no obstante, os diria que muchas veces pasamos las horas o los días inmeros en un constante parloteo mental en relación a la toma de control por parte de nuestra mente habitual a la que llamo "el loro" o "el mono". Estos periodos, que con frecuencia son más la regla que la excepción, no son para nada provechosos para la vida del alma y a veces, la mente está tan intoxicada por estos malos hábitos  que no hay forma de que el silencio se haga.
Creo que esta forma de oración es una herramienta fantástica para estos casos. En definitiva no es muy diferente de "la oración centrante" del padre Tomas Keating ni de las técnicas del budismo vipasana de estar focalizado en la respiración.
El padre Anthony de Mello (que es la inspiración y el origen de mi contacto con esta forma de meditación) afirma que conoce a varias personas que han experimentado grandes transformaciones en sus vidas practicando esta plegaria.  Incluso el mismo padre de Mello afirma que experimentó un cambio difícil de describir gracias al poder de la oración.
En definitiva, esta plegaria no deja de ser un mantra, un mantra cristiano, y casi con seguridad su origen hay que buscarlo en el hinduismo, de donde probablemente fue adaptado por los Padres del Desierto que empleaban la siguiente fórmula:
"Deus in adiutorium neum intende, Domine ad adiuvandum me festina" (Dios mio, ven en mi ayuda; Señor, apresurate a socorrerme) y de ellos pasó al misticismo del cristianismo ortodoxo.

El padre de Mello indica que es sumamente importante que la fórmula sea a) rítmica, b) resonante y c) uniforme , es decir, una vez escoges una no debes cambiarla fácilmente.  Lo importante es repetirla hasta la saciedad, hasta que se convierta en algo automático, es decir, la idea es que se convierta en un "buen hábito" mental. Es bueno tamibén repetirla en voz alta cuando se está solo.

Me ha gustado mucho el ejemplo que pone el padre de Mello de una religiosa amiga que le contó que durante el noviciado la Maestra de novicias les recomendó que cada una de ellas escogiera una breve plegaria para repetir al ritmo del caminar y que lo hizo con tesón. Explica que después del noviciado ya no lo hizo más pero que sus efectos se prolongaron en el tiempo ya que cada vez que empieza a caminar, de forma automática su mente empieza a orar (meditar). Lo mismo es aplicable a las personas que tienen un trabajo mecánico, que pueden ir orando-meditando de esta manera mientras trabajan.


No puedo dejar de recomendar de forma intensa el libro donde el padre de Mello explica todo este tema y otros: "Contacto con Dios" aunque debo advertir (para que nadie lo compre engañado) que el libro está basado en unos ejercicicios espirituales católicos y se cita la biblia con profusión.

Unos días despues de escribir esta entrada he encontrado una similar pero mucho más amplia y que también recomiendo sin reservas:

La repetición del nombre divino

sábado 1 de octubre de 2011

Los elegidos


Desde siempre me he preguntado (y se puede ver en mis entradas anteriores sobre la vía directa) que es lo que hace que siendo tantas las personas en el mundo que tratan de ser espirituales, que se rigen por unos códigos morales elevados, que siguen unas disciplinas para alcanzar la liberación, o la fusión con el atman, etc, que meditan, hacen yoga, siguen innumerables disciplinas y técnicas, cantan mantrams y qué se yo. Pues eso, que habiendo tantos que aparentemente llaman a la puerta, sean tan pocos los escogidos ya que es extraordinariamente poca la gente que es capaz de sobreponerse a su condicionamiento (genética, ambiente, educación, prejuicios, etc) y levantarse del fango en el que nos hallamos inmersos.

Por ello me gustaría comentar varios textos de diferentes autores.

Krishnamurti en "El conocimiento de uno mismo":

La terminación de todo deseo no puede ser obra de la coacción, de la devoción, de la oración de la concentración. Todo ello acentúa simplemente el conflicto del deseo en los opuestos. Más cuando todo eso cesa, la mente está de veras serena, y no sólo de manera superficial, en los niveles superiores, sino en lo íntimo y profundo. Sólo entonces es posible que ella reciba aquello que es inconmensurable. La comprensión de todo esto, no sólo de una parte, es meditación. Porque si no sabemos meditar, tampoco sabremos actuar. La acción, después de todo, es el conocimiento propio en la vida de relación; y el mero hecho de encerrarse en un recinto sagrado quemando incienso, leyendo acerca de ajenas meditaciones y de su significación, es absolutamente inútil, carece de sentido. Es una maravillosa evasión. Pero el percibir toda esa actividad humana que somos nosotros mismos: el deseo de lograr, el deseo de triunfar, el deseo de tener ciertas virtudes todo lo cual acentúa el “yo” cómo lo importante ahora o en el futuro, el devenir del “yo” el percibir todo eso en su totalidad, es el principio del conocimiento propio y el comienzo de la meditación. Entonces, si estáis realmente alertas, veréis que ocurre una transformación maravillosa que no es una expresión verbal, que no es “verbalización”, mera repetición, sensación. De un modo efectivo, real, vigoroso, ocurre algo que no se puede denominar, que no se puede definir. Y eso no es el don de unos pocos, ni un don de los Maestros. El conocimiento propio es posible para todos, si estáis dispuestos a experimentarlo, a intentarlo. No tenéis que ingresar a ninguna sociedad, leer libro alguno ni sentaros a los pies de ningún Maestro, pues el conocimiento propio os libra de todos esos absurdos, de las estupideces de invención humana. Y sólo entonces, mediante el conocimiento propio y la verdadera meditación, surge la libertad. En esa libertad se manifiesta la realidad, pero no podéis lograr la realidad por medio de procesos mentales. La realidad debe venir a vosotros; y sólo puede venir a vosotros cuando estáis libres del deseo.


Anthoni de Mello, en "Contacto con Dios":

"Pedid y se os dará; llamad y se os abrirá. Porque todo el que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abre" (Lc 11, 5-10). Las palabras sorprenden verdaderamente por su simplicidad: "todo el que": no se hace distinción entre santos y pecadores..."
y otra: "Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él, y él conmigo" (Ap 3,20). Dice alguno¡ Por muy pecador que sea. Todo lo que tienes que hacer es oir su voz y abrirle la puerta..."


Vicente Bertran Anglada en una conferencia sobre Agni-Yoga ( 1982):

Respuesta a una pregunta sobre requisitos especiales para llegar a este tipo de yoga:
"Todos son llamados y todos elegidos, no hay distinción entre los que pueden y los que no".

Blay en SER:
P: Si persistimos en estos ejercicios, ¿todo el mundo puede conseguirlo?
R: Todo el mundo tiene aptitud para conseguirlo, pero yo diria que de hecho está mas inmediato a conseguirlo aquel que siente la demanda y la necesidad, porque la demanda está indicando que la cosa está presionando para manifestarse en esa consciencia particular.

Y yo me pregunto, qué debemos estar haciendo mal para que la puerta no se abra. Me temo que la respuesta es que nuestra intención, nuestra aspiración, nuestro deseo NO es total. En catalán hay un dicho que dice : vol i dol" que viene a significar que por una parte lo quiere pero por la otra no lo quiere del todo porque ello supondría algún tipo de renuncia, etc.
Esto puede ser una casua. Otra posible razón puede ser que llamamos mucho pero escuchamos poco con lo que el proceso se estanca. Como dije en alguna entrada anterior, hay que llamar, y pararse a escuchar con todo el ser abierto.

Así que os animo a que llameis, pero fuerte , con toda la intención y el corazón puesto allí, y con dos ... y luego espereis la respuesta, en silencio, recogidos, humildes, dispuestos a todo.


martes 24 de mayo de 2011

El bypass espiritual


Algunas de las formas en que puede expresarse el materialismo espiritual:

1-    El currículo espiritual: es el que siempre tiene a punto su CV  espiritual: los cursos a los que ha asistido, los retiros a los que ha acudido, los maestros con los que ha estado…
2-    Los cuentos espirituales: es el que cuando estiras un poco de la lengua tiene a punto una serie de experiencias místicas, espirituales, encuentros con el maestro o seres elevados que dan fe de su “ estatura” espiritual…
3-    La altitud espiritual: es el que va de taller en taller, de retiro a retiro, de maestro a maestro  en un intento de estar en la cumbre de la ola de la iluminación…
4-    La “dharmatización” que consiste en el empleo de una determinada jerga o teoría espiritual para evitar mirar profundo en nuestro interior. Por ejemplo, si alguien comenta a un dharmatizador que se siente tenso o que tiene problemas de pareja, éste contestaría: ¿acaso hay alguien ahí que pueda sentirse tenso? …
5-    El ego espiritualizado puede imitar a la perfección el aspecto y conducta que en su opinión debe mostrar un ser de elevada estatura espiritual aunque en realidad le falta corazón.
6-    El ego a prueba de balas asimila el feedback constructivo y lo integra a su conveniencia. Por ejemplo, un “maestro” de este tipo podría justificar el abuso verbal o la extorsión económica argumentando que está dando una lección a sus discípulos para que aprendan la humildad o la pobreza o el saber dar.

Extraído ( y resumido) del libro de Mariana Caplan “ Con  los ojos bien abiertos. La práctica del discernimiento en la senda espiritual”

He querido colgar este fragmento de este buen libro porque realmente me parece una descripción muy acertada. Todos tenemos que tener presentes estas eventuales desviaciones que fácilmente se producen en una u otra fase del camino para detectarlas a tiempo e intentar superarlas. El bypass espiritual (Welwood) se refiere a las mil estratagemas del ego para eludir enfrentarse con el dolor o los puntos negros de su psique. Como dice Mariana más adelante, existe una línea muy fina entre el  necesario proceso de desapego y caer en una desidentificación neurótica de la vida que no es tanto una manifestación de la claridad espiritual como un mecanismo protector basado en el miedo. 
Que maravilla será cuando podamos acceder a unos verdaderos psicólogos espirituales que desde el  punto de vista del alma puedan ayudarnos a transitar por las partes oscuras de nuestra psique...


viernes 28 de enero de 2011

Lo has dejado?

No amigo Gunter, no lo he dejado. Como dice un sabio hindu (quizás Nisargadatta), una vez has puesto la cabeza dentro del tigre, ya no la puedes sacar. Según como se mire,  parece que lo dejo, pero el tigre sigue haciendo su trabajo.
Simplemente me he dado cuenta que pese a mantener cierto grado de objetividad, estoy  padeciendo una enfermedad  llamada materialismo espiritual o lo que es lo mismo, el yo pequeño monopoliza esta búsqueda que no ha creado él ( sino el tigre) y que al yo pequeño le genera angustia ( en fin, el tánatos froidiano).
Esta enfermedad, no es grave en sí misma, de hecho, pienso que es una etapa necesaria para el desarrollo del alma, ya que cuanto más mueves la cabeza dentro del tigre, más te traga. El problema surge cuando ya has entrado lo suficiente, en ese punto, debes dejar de moverte ( de monopolizar la búsqueda), para que el tigre te pueda zampar entero...
En contra de lo que dicen algunos advaitas, creo que debo centrarme en conseguir un mayor grado de madurez personal o lo que es lo mismo de aceptación. En fín, centrarme en la vida misma con atención, responsabilidad y corazón. Y esto es lo que trato de hacer. No voy a interrumpir el blog, pero solo voy a escribir aquello que realmente me impacte o emocione o piense que tiene un valor extra. El proposito de este blog es crear una especie de diario espiritual que a la vez que me sirve de hoja de ruta, dándome perspectiva, también podría socorrer  a algun otro caminante en algun momento particular de su búsqueda.
En los últimos meses he leído un libro de Toni de Mello que me ha impactado profundamente y que cuando considere que sus ideas han germinado aunque sea mínimamente , o quizás antes, escribiré una entrada sobre él.
En fín, la mayoria de blogs "espirituales" son una colección de copias  de textos apenas comentados desde un punto de vista personal, subjetivo o emocional y creo sinceramente que faltan blogs que hablen de la verdad del buscador, de sus dudas, de sus retrocesos, de sus debilidades, de lo que le está haciendo el tigre, de la desnudez en la que queda cuando el personaje empieza perder credibilidad  y  como lo hace para seguir bregando con la batalla de la vida diaria.
Menos hablar y escribir sobre conceptos y más sentimiento es lo que hace falta. Es muy importante, que el tema adquiera categoria de vivencia. Por mucho que hablemos de Dios, hace falta sentirlo, tenerlo  dentro ya que como dice San Pablo, " si no teneis amor, no teneis nada".

domingo 20 de junio de 2010

No estamos a cargo

Un maestro espiritual comenta:

"Da la sensación de que mi vida espiritual haya sido un caballo lento. Empezó con muchas ambiciones. Al principio intenté galopar, haciendo práctica intensiva aquí y en Asia. Iba en pos de la iluminación. Sí, encontré el éxtasis, el gozo, estados místicos, intuiciones increíbles. Se produjo todo ello. Pero todo lo que hizo fue despertarme a lo que tenía que hacer. Para ser realmente una persona feliz, tenía que aminorar la marcha del caballo, bajar realmente a tierra y hacer que mi vida siguiera verdaderamente mis valores. Luego, tras meditar mucho más y hacer más trabajo interior, di un giro de ciento ochenta grados hacia el mundo. Fui cada vez más consciente de que los bosques, los océanos, los pandas, el plancton y la biosfera dependían tanto de mí como yo de ellos. Me convertí en un activista espiritual. Lo enseñé, escribí sobre ello, lo viví. Tuvimos cierto éxito, pero de nuevo tuve que aminorar la marcha del caballo, puesto que mi ambición había vuelto con otros disfraces.
Ahora comprendo mejor la renunciación. No trata de monasterios y de renunciar a la vida. Estamos aquí para aprender las lecciones de esta vida humana. Es la renuncia a las ambiciones, al espíritu egoísta de nuestros tiempos. No estamos a cargo. Hemos de tener paciencia, dejar que nuestros actos surjan de un corazón puro y simple, y de las circunstancias en que nos hallamos. Todo lo bueno viene de ahí."


extraido del libro " Despues del éxtasis, la colada" de J Kornfield.

Me ha gustado este libro porque da cabida a multiples comentarios y revelaciones de personas en la via espiritual y así ayuda a entender por donde van los tiros. También lo dice Ken Wilber en uno de sus libros : muchos maestros budistas tendrian que ir al psicoterapeuta. Yo añadiría que muchos caminantes en el sendero espiritual, quizás también deberiamos considerar esa posibilidad en el sentido de indagar profundamente cuales son nuestros motivos. Estamos huyendo de algo?  conocemos nuestro lado oscuro?.

sábado 6 de febrero de 2010

Sigo con Blay y la oración

-La oración no es un monólogo, es una conversación, un diálogo, lo que significa que ha de haber dos fases: que todo yo me dirija y me exprese a Dios, y después que todo yo me quede receptivo, que todo yo escuche, esté atento. Generalmente creemos que la oración consiste sólo en el primer tiempo, contarle unas cuantas cosas a Dios y ya está. Pero no es así, porque lo más importante no es lo que yo tenga que decirle a Dios, sino lo que Dios tiene que decirme a mí. Por eso es preciso que después de la fase de expresión total, de sinceridad, aprenda a estar todo yo abierto, receptivo, con el deseo de comprender, de percibir, de captar su presencia y su voluntad.

-Yo me dirijo a Dios para expresarle todo lo que deseo, lo que necesito, aunque sean cosas de tipo material. Cuando me expreso así, mediante mi verdad, sea cual sea -mi desengaño, mi ambición, mi sentido mundano-, con todo lo que en mí está vivo y eso lo comunico y lo entrego hacia Dios, entonces todo esto se dinamiza, se centraliza e integra alrededor de este núcleo espiritual y poco a poco me conduce a que yo comprenda cada vez más las cosas a la luz de lo espiritual. Y muchas veces me vendrán soluciones (incluso de tipo económico), se producirán reacciones de otras personas, oportunidades e incluso encuentros que pueden ser convenientes para mi evolución, lo mismo espiritual que material. A Dios lo hemos separado de lo material de un modo artificial, y Dios es el mismo en nuestra alma que en nuestro cuerpo; no hay por qué hacerle especialista sólo en los problemas del alma. Esta es una actitud producto de una educación falsa o parcial.

-Hablando con Dios de todo lo que para nosotros es importante, sea lo que sea, las cosas se arreglarán interiormente. Evidentemente, no existe ningún seguro que garantice que le irán bien los negocios al que practique la oración, pero lo que sí es seguro es que uno verá cada vez más las cosas desde la perspectiva correcta. Pero, podéis decir, ¿cuál es la perspectiva correcta? La perspectiva correcta es la perspectiva de Dios. Y es que la perfección de las cosas, la verdad de las cosas, está siempre en la visión desde arriba, en función de su creador y de su ordenador; muchas veces nosotros no las vemos desde el ángulo correcto, desde sus causas espirituales, por lo que si se produce un choque entre estos dos puntos de vista, es el mío el que debe cambiar, porque el otro siempre es el correcto. Dios es la causa, la explicación, el verdadero porqué y cómo de las cosas, por lo tanto soy yo quien he de aprender a acercarme, a sintonizar, a adaptarme, a descubrir la verdad. No debo querer convencer a Dios para que me consiga esto o lo otro; lo que debo lograr es una transformación interior, la cual se va operando en la medida en que soy sincero desde mi punto de partida actual y me comunico con sinceridad mediante este diálogo vivo, profundo, total, con Dios. Esto conducirá a que poco a poco yo vaya viendo las cosas desde el punto de vista correcto, desde la perspectiva de Dios." Extraido del Trabajo interior de A Blay.

No se, quizás pueda parecer muy básico todo esto que explica Blay, pero me parece de una simplicidad y profundidad tremendas y además aporta un sentido práctico al tema del trabajo espiritual. Que sí, que no podemos separar lo material de lo espiritual porque están intimamente entrelazados. Me gusta mucho la frase de que lo importante no es lo que tenemos que decirle a Dios sino lo que Él tiene que decirnos a nosotros y esta es la parte frecuentemente olvidada de la oración, porque escuchar significa vaciarse de prejuicios y de valoraciones, significa dejar un espacio, un silencio para que pueda surgir la verdad que es la perspectiva de Dios que puede estar muy lejana de nuestra visión de la realidad.
Por tanto, amigos mios, dejemos espacio para escuchar al Ser. Lo bonito es que la misma dinámica de la oración , sentida y mantenida en la conciencia de forma constante es una llamada de fuerza tremenda, un bocinazo a los oidos de Dios, y la respuesta no se hará esperar. Recordar una frase muy bonita que creo que se la escuche a Francis Lucille y que dice:
"Por cada paso que tú das hacia Dios, Dios da cien hacia tí"

jueves 21 de enero de 2010

Homenaje a Antonio Blay

                                    
Desgraciadamente no lo conocí  pero sus palabras suenan  a verdad. Personalmente me llega mucho y hace resonar algunas cuerdas muy íntimas y sutiles. Me gusta muy especialmente de él su amor a la experiencia directa, a hablar sólo de lo que conoce y a no aventurar hipótesis.
Aquí os presento un fragmento sobre la oración:

La oración es una verdadera técnica transformante,
- cuando se aprende a hacer de una manera total, sincera, incondicional, espontánea, sin un reglamento estricto;
- cuando la oración es una apertura, aquí y ahora, de todo yo a esa realidad que intuyo alrededor y dentro de mí, que es Dios;
- cuando yo me abro, y me abro sin cálculos, sin censuras, cuando exploto expresándome todo yo hacia Dios.

La oración, por lo tanto, es lo más alejado de la recitación de unas frases, de unas fórmulas. Las frases y las fórmulas pueden ser excelentes, pero aquí me estoy refiriendo a lo que es la oración como técnica fundamental. Es esa oración a la que uno va sin ningún tipo de preparación, sin ninguna idea previa, sino simplemente valorando el hecho de situarse ante esa realidad que es Dios, y aprendo a comunicarme, a abrirme, aprendo constantemente a ser más sincero, más espontáneo, más total, y a decir todo lo que a mí me preocupa, todo lo que en mí está viviendo, sea lo que sea, sin obligarme a utilizar una actitud formalista o de persona que quiere ser muy buena. Dios lo que quiere es mi verdad, lo que yo soy de veras, por lo tanto yo he de expresarme ante El tal como soy, ni más ni menos, y si mi preocupación actual es un problema familiar o un problema económico, en mi oración ha de expresarse el problema familiar o el económico, porque ésta es mi verdad y no otra.

La oración exige una sinceridad total e incondicional y requiere el esfuerzo de descubrir en cada momento lo que es realmente vivo, lo que es real en mí. Nos hemos acostumbrado a adoptar una actitud predeterminada ante Dios, una actitud de persona humilde que está pidiendo algo, una actitud de «pobre»; hemos de descartar esta mentalidad, pues ante Dios no hemos de representar ningún papel. Quizá en la vida he aprendido a hacer muchos papeles: en mi casa hago un papel, en el trabajo hago otro, con mis amigos otro. Pero ante Dios eso no sirve. ¿Cómo soy yo cuando me quedo sin papeles, cuando me quedo sin personajes que representar? ¿cómo soy yo, desnudo, auténticamente desnudo por dentro? ¿yo en mí mismo? Y tratar de expresar eso que yo siento cuando trato de ser yo mismo, yo mismo ante la vida, yo mismo ante mis problemas, ante mis miedos, ante mis ambiciones, mis deseos, ante lo más elevado, ante lo más bajo, y expresar esto. Entonces esta oración es transformante. Cuando todo yo me vuelco hacia Dios, cuando todo yo vacío todo mi interior y lo comunico intencionalmente, deliberadamente, a Dios, cuando yo me vacío de todos estos contenidos, expresándolos, cuando yo me vacío de mi yo personal, entonces es cuando queda sitio para que Dios me llene de Él, entonces es cuando puedo sentir una vida nueva que me penetra, que me transforma y me dirige. Ésta es la auténtica oración, y toda oración que no se haga así no es verdaderamente oración.

domingo 21 de junio de 2009

La vibración que precede al pensamiento


Cito a Jean Klein en La Mirada Inocente.
En la meditación reconoceréis primero el ir y venir de los pensamientos; después, y mediante la actitud interior que consiste en no alimentar más el pensamiento, llegará el día en que percibiréis la pulsión, la vibración que precede al pensamiento. Esta pulsión es la que percute el cerebro en sus profundidades y desencadena los procesos de simbo-lización y formulación. En un momento dado, la complicidad con esta tendencia a dar continuidad a las pulsaciones mediante el pensamiento y el lenguaje, desaparecerá de vosotros. La energía que se manifiesta en estas vibraciones debe absorberse, pero queda, al principio, como un condicionamiento con el cual no hay que identificarse. Desde el momento en que las vibraciones son observadas y no hay ya más identificación con ellas, éstas disminuyen y no originan ninguna expresión por medio del lenguaje. Por supuesto, no deberéis caer en la trampa de mantener estas vibraciones en baja frecuencia, pues entonces os identificaríais con ellas. Todo esto debe quedar en el marco de una relación entre observador y cosa observada. A continuación, se instalará la contemplación, toda volición relativa al dinamismo del pensamiento se eliminará y el fenómeno de la energía se reabsorberá él mismo en vuestro ser.
Me gusta especialmente este fragmento porque explica con bastante claridad un tema muy complejo y poco comentado como es el espacio que hay entre la conciencia y el pensamiento o que es lo que ocurre a medida que uno va consiguiendo ser cada vez más presencia y menos pensamiento. Qué fácil lo explica Klein y qué difícil es para el investigador habitual llegar a ver ese espacio en donde surgen los pensamientos al igual que las burbujas del agua en una olla hirviendo.

sábado 23 de mayo de 2009

La meditación y la sombra



Cito a Ken Wilber en Espiritualidad integral:

“Los abordajes meditativo y contemplativo no llegan al problema esencial original que en este caso tiene que ver con el establecimiento de fronteras. Es por esto que desembarazarnos como hace la meditación de las fronteras, no hace más que eliminar y negar el problema del único plano en que es real ( el mí, supongo yo). No en vano, la experiencia muestra reiterada y dolorosamente que la meditación secillamente no llega a la sombra e incluso , a veces la exacerba”.
Explico un poco el tema: Wilber se refiere a las fronteras entre el mi y el ello; es decir que si en una etapa temprana de mi desarrollo suprimí la ira haciendo que fuera cosa de otros, ya puedo examinarla atentamente en la meditación, que si no la veo otra vez como propia y la reasumo, es decir, la hago mía para ahora sí examinarla en su verdadero plano, no estoy avanzando.
Sigue Wilber explicando que ,efectivamente,la desidentificación y el desapego, son el origen de la solución, pero cuidado, también pueden ser origen del problema porque aquí hay que ser muy cuidadoso y el tempo es fundamental:
Tempo 1: Identificarse; reapropiarse de la ira
Tempo 2: Desapegarse de mi ira.
Ya que, si me desapego de esa ira sin aceptarla como Yo, como mía, lo que estoy haciendo es intensificar la alineación. Claro que, me temo, que identificarse con la ira , o el miedo, o la agresividad de uno es fácil de decir, pero no de hacer y fácilmente la depresión o la noche oscura del alma acechan.
En fi, dejo a vuestra consideración el trabajo que habeis hecho con vuestra sombra.
Sigue Wilber:
“Este es el motivo por el que meditadores muy avanzados y experimentados tienen mucho material oculto en la sombra y resulta curioso que todo el mundo puede verlo con facilidad menos ellos mismos”
Desde luego dice Wilber que la meditación nos hace avanzar varios estadios, pero con ellos avanza también la sombra, que al haberse relajado las fronteras el meditador en realidad LA CONOCE. Ahora bien , conocerla como algo que no es mio, que yo no soy así, que es el incociente colectivo, etc, NO SIRVE.
La regla que permite avanzar en este problema es COMPLEMENTAR, es decir, no deberiamos eliminar nada de nuestro camino espiritual salvo las PRETENSIONES DE EXCLUSIVIDAD ( ya que en este caso podrias estar en un estado meditativo avanzado pero en un estadio evolutivo habitual ( ambar o verde en ele mejor de los casos...) y por tanto estar estancado.

sábado 28 de marzo de 2009

La mente inconsciente


"Lo que importa es un cambio radical en el nivel inconsciente. Ninguna acción consciente de la voluntad puede afectar el inconsciente. Como lo consciente no puede afectar las búsquedas, los deseos y los instintos inconscientes, la mente consciente tiene que serenarse, aquietarse, y no tratar de forzar al inconsciente para que se amolde a algún patrón particular de acción. El inconsciente tiene su propio patrón de acción, su propia estructura dentro de la cual funciona. Esta estructura no puede ser rota por ninguna acción externa, y la voluntad es un acto externo. Si esto se ve y se comprende de verdad, la mente externa se aquieta; y a causa de que no hay una resistencia establecida por la voluntad, uno descubrirá que el denominado inconsciente comienza a liberarse a sí mismo de sus propias limitaciones. Sólo entonces hay una transformación radical de todo el ser del hombre". Krishnamurti (Biografía de P Jayakar)

Estamos, en general, orgullosos de conocernos a nosotros mismos, porque hemos hecho preguntas, hemos autoindagado y esto nos lleva a vislumbrar nuestro mundo interior. No obstante, lo que vemos al explorar es la mente consciente que sólo es un minúsculo fragmento del contenido total de la mente. Para que la transformación ocurra, para que aquello que ya somos pueda emerger, debe exisitr un vacio total y este vacio (que crea el espacio necesario) tiene que afectar a todo el contenido de la mente. Me pregunto qué sabemos en realidad de nuestra mente inconsciente. He puesto este fragmento de Krishnamurti porque da alguna pista de cómo emprender una tarea tan difícil. Me gustaría saber cómo encarais otros este problema.

domingo 15 de marzo de 2009

Meditación y energía






"Meditar implica reunir toda la energia. Uno ha establecido orden, relacion, conducta, por consiguiente no hay disipacion de energia. Esta energía es necesaria para mirar sin el observador, para mirar mas alla. Con esta energía la mente es capaz de ver que existe un area que no ha sido alcanzada por el pensamiento aunque esto requiere de una atención y una disciplina extraordinarias.

Para una mente seria, totalmente dedicada, interesada, la meditacion significa algo extraordinario, algo inmenso. En la meditación, la mente descubre el espacio." ( de Pláticas en Saanen)

Para reunir esta energía se requiere una exquisita atención, se requiere unificar la intención con el deseo, tiene que haber una magnifíca integración entre todas las partes que conforman nuestra personalidad de forma que exista un conjunto donde todo vaya en la misma dirección ( esto es lo que quiero significar cuando digo poner todas las castañas en el fuego)-. El problema es que no estamos inegrados, existe disarmonia dentro nuestro, una parte tira para un lado y otra para otro y esto genera un consumo importante de energía de modo que ésta no está disponible para la verdader meditación. Esta lucha, aparte de que supone un importante gasto de energía, implica tambien una ocupación de espacio notable.
Necesitamos, por tanto, integrarnos. Sumergirnos en nuestros conflictos conscientes e inconscientes para emerger enteros, integrados con una única intención y deseo, el de guardar auténtico silencio para dejar espacio a Dios.

sábado 7 de marzo de 2009

Es la Vía directa directa?


Me da la impresión que la vía directa está de moda porque parece que fuera a ser fácil alcanzar la liberación, por aquello de que directo suena a rápido, a atajo y dado que vivimos en la sociedad de las prisas, del más es sinónimo de mejor, pues claro, la susodicha vía está en boca de muchos buscadores . Creo que nada más lejos de la realidad.

Dice Samkara:
"Los sabios han dicho que para realizarse hay que practicar cuatro cualificaciones, sin las cuales puede fallar la actuación del Brahman". Estas cuatro cualificaciones son la discriminación entre lo real y lo irreal, el desapego de los frutos de la acción, practicar las seis cualidades (calma mental o silencio, autodominio, recogimiento interior, paciencia perseverante, fe ,estabilidad mental o constancia) y en cuarto lugar la aspiración decidida y ardiente a la liberación siendo este último el más importante.
Como veis, por muy directa que sea la vía, no parece fácil realizar todos estos requisitos.

Dice Raphael en sus comentarios al VIVEKACUDAMANI : " Cuando el individuo está maduro espiritualmente, estalla en él una profunda sed de liberación. Esta aspiración ardiente, que hace del discípulo una hoguera de deseo, es llama que se expande continuamente hasta tocar los estratos más profundos de la psique, ya dispuesta al gran sacrificio."
También dice ( y es un alivio) que podemos invocar esta potente energía gradualmente, mediante esfuerzos cotidianos.
Por tanto, os digo que será directa para aquellos suficientemente maduros para hacer el gran sacrificio, para los demás nos queda seguir un metodo progresivo, invocando gradualmente esta energía y realizando pequeños desprendimientos y desapegos que sumados concluyan en una maduración suficiente para atraer la atención del SER.

martes 17 de febrero de 2009

La vía directa


Existe aparentemente una gran controversia entre la vía directa para la iluminación o sabiduría espiritual y la vía progresiva.
Los representantes más destacados de la vía directa son Krishnamurti, los maestros advaita ( Nisargadatta, Ramana Maharsi, Jean KLein, Francis Lucille, etc) que manifiestan que la iluminación y-o los estados superiores de la consciencia están fuera del tiempo y que la iluminación es , en sí misma, un proceso instantáneo. no obstante, todos ellos manifiestan que deben darse unas condiciones previas para que esta chispa instantánea prenda y se produzca la iluminación. Los advaita hablan de maduración. Jean Klein dice en Quien soy yo: " Se necesita cierta madurez para ver el ciclo de carencia, deseo, compensación, aburrimiento, etc. Hace falta preparación para ver esto y detenerse a preguntar: “¿Es esto todo lo que hay en la vida?”. ¿Hay algo que constituya el soporte de todos los cambios, todos los ascensos y descensos, idas y venidas? " y otra vez en el mismo texto " Es un error pensar que el maestro hace algo. La transmisión no puede tener lugar intencionalmente. Cuando hay madurez, la vela se enciende. Pero hay quienes escapan de ser ciudadanos de la tierra. La tarea consiste en llegar a un equilibrio, en estar en el mundo pero no ser de él. "
El mismo Krishnamurti que aparentemente está lejos de este concepto de progresividad dice en Comentarios sobre el vivir III: " Al principio, el fuego no está ahí. Tiene que ser alimentado; tiene que ser cuidado, un sabio prescindir, con comprensión, de las cosas que amortiguan el fuego, que destruyen la claridad de la llama. Solo entonces existe el fuego que nada puede extinguir ".

Por otra parte, la vía progresiva representada por el hinduismo y muchas corrientes esotéricas se basa en vidas y vidas de aprendizaje y depuración de la personalidad para finalmente llegar a la iluminación.
Así, el esoterismo ha clasificado la evolución espiritual en multitud de iniciaciones que progresivamente van proporcionando más luz y un estado de conciencia más inclusivo y abarcante. El problema de este enfoque es que las personas estan muy pendientes de cual es su grado de evolución espiritual ( cosa que no es fácil saber con certeza ya que el puzzle del alma o del loto egoico puede estar muy completo y aquella persona manifestar un gran defecto en la única zona que queda por construir) en lugar de preocuparse por vivir la vida paso a paso, prueba tras prueba ya que en definitiva es el resultado de estas pruebas lo que dará la medida de su alma, de su grado de madurez espiritual y sin darse cuenta puede encontrarse más allá de aquellas iniciaciones que esperaba . El MT dice: "el discípulo que está pasando la iniciación ( y la palabra pasando es deliberada) debe registrar y oportunamente registra las crisis que lo capacitaron para recibir la iniciación, erróneamente denominada así en los círculos teosóficos. Las crisis, correctamente encaradas y superadas lo convertirán en un iniciado. Muchas veces he reiterado que el hombre es un iniciado antes de pasar la ceremonia iniciática." DNE II.
Así vemos como se requiere una progresión, una evolución a través de estados de conciencia cada vez más incluyentes. No obstante, existe un punto crucial en la evolución según el esoterismo. Este es el de la tercera iniciación menor o primera mayor que implica un punto de no retorno. A partir de ese momento, no hay vuelta atrás , de forma instantánea a la aplicación del cetro por el Gran Iniciador se producen una serie de fenómenos que inauguran la entrada al mundo espiritual en mayúsculas.

Por tanto, yo no veo mucha diferencia en la esencia de los mensajes.

sábado 14 de febrero de 2009

La visión correcta es nuestro vehículo espiritual



"Las visiones correctas tienen la capacidad de conducirnos a la liberación... Es por esto que cuando emprendemos el camino necesitamos una orientación adecuada y correcta. La visión correcta es, de hecho, nuestro vehículo espiritual ( la negrilla es mía), el vehículo que utilizamos para ir desde la esclavitud del samsara hasta la liberación del nirvana. En cambio las visiones incorrectas nos alejan del camino y como una balsa mal construida nos pueden hacer naufragar y dejarnos a merced del sufrimiento. No existe la menor separación entre el vehículo que nos transporta a nuestro destino espiritual y la visión que sustentamos en nuestra mente. Traleg Rinpoche en Mind at ease: Self liberation through mahamudra meditation." ( Extraido de Espiritualidad integral de Ken Wilber)


Entiendo que este párrafo enfatiza la idea de tener un correcto marco de referencia, que ayudará a tener y mantener una visión adecuada. Cuando leo visión, estoy entendiendo la suma de intención + visualización + proyección. Cuando leo vehículo , veo antakarana. También se me ocurre que está totalmente en la línea de la siguiente afirmación " el hombre es él mismo el camino o se convierte en el camino" lo que implica la aceptación de esa responsabilidad, implica el poner todas las castañas en el fuego, implica ser, pensar y sentir esa visión y sólo así atraeremos la atención de aquello que está mas allá de toda definición y como dice el MT "el padre ( la Mónada) actuando por medio del hilo, sale ahora para encontrar al hijo ( el alma fusionada con la personalidad) y desde los niveles superiores proyecta una línea de energía o respuesta que hará contacto con la proyección inferior. La tensión de lo inferior evoca la atención de lo superior".

El materialismo espiritual ( de Chogyam Trungpa)


“Es importante comprender que el propósito principal de cualquier práctica espiritual es escapar de la burocracia del ego; esto significa salir del deseo constante que tiene el ego de alcanzar versiones mas elevadas de conocimiento, religiosidad, virtud, buen juicio, comodidad o cualquier otro objetivo que se haya fijado el ego como meta de su búsqueda. Hay que salir, pues, del materialismo espiritual. Si no nos colocamos fuera de él, si nos dedicamos a practicarlo, entonces a la larga nos veremos esclavizados por una colección inmensa de vías espirituales. Creeremos que esta colección espiritual es valiosísima. Nos deleitaremos entonces con todo lo que hayamos estudiado.

... El problema es que tendemos a buscar una respuesta fácil que no nos duela. Pero este tipo de solución no se aplica al sendero espiritual, en el cual muchos de nosotros nunca debimos de habernos iniciado. Una vez que nos comprometemos con el sendero se nos hace muy doloroso y sabemos que nos esperan cosas desagradables. Nos hemos comprometido con el dolor de exponernos, de desnudarnos, de despojarnos de nuestra piel, de nuestros nervios, de nuestro corazón y de nuestro cerebro hasta quedar completamente expuestos al universo. No nos quedará nada." (Chogyam Trungpa en Mas allá del materialismo espiritual.


Esta enfermedad, la del materialismo espiritual, está haciendo estragos hoy en día, esta enfermedad se expresa a través de todos aquellos que tratan el conocimiento esotérico, religioso o espiritual como tratarían un libro de recetas de cocina que estudiaran pero nunca llevaran a la práctica. Este es el tema, el camino espiritual no debe entenderse, ni aprenderse, ni conocerse, ni analizarse, ni sintetizarse, ni explicarse, etc. Este camino debe VIVIRSE, debe transformarse en el eje de nuestra existencia, nosotros mismos, debemos convertirnos en eso.

También , el maestro Trungpa resulta inquietante al decir que es un camino duro y difícil y advertir que muchos de nosotros no debimos iniciarlo. No obstante, esta inquietud la siente la personalidad ( o falso yo) que es la que teme equivocarse, fracasar o desaparecer. El alma no tiene tales aprehensiones. Creo que debemos enfocar el tema desde la visión interior o Fé que nos impele a seguir adelante, a aceptar cada vez con más valentía las propuestas del alma . Quizás alguno tenga dudas sobre cuáles son estas propuestas o como distinguirlas de la voz de la personalidad. Pues es más sencillo de lo que parece. Aquello que beneficia al grupo (ya sea amigos, familia, o grupos más amplios), pertenece al dominio del alma, de esa alma que comparte toda la humanidad y lo que beneficia ( sobre todo gratifica) al Yo perjudicando a otros seres es patente de la personalidad. Por tanto, el problema es que a veces la personalidad sale perjudicada y a eso (creo) que es a lo que se refiere Trungpa con su advertencia.