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jueves, 21 de junio de 2018

Simone Weil






Simone Weil a propósito de la recitación del Padre nuestro en griego:

"A veces –cuenta a Perrin– ya las primeras palabras separan mi pensamiento de mi cuerpo para transportarlo a un lugar fuera del espacio, donde no hay ni perspectiva ni punto de vista. El espacio se abre. A la infinidad del espacio ordinario de la percepción le sustituye una infinidad de la segunda o a veces la tercera potencia. Al mismo tiempo, esta infinidad de infinidad se llena completamente de silencio, un silencio que no es ausencia de sonido, sino objeto de una sensación positiva, más positiva que esa de un sonido. Los ruidos, si los hay, llegan a mí solo después de haber atravesado ese silencio. Y a veces, durante estas recitaciones o en otros momentos, Cristo está presente en persona, pero con una presencia infinitamente más real, más tocante, más nítida y llena de amor que esa de la primera vez que me ha llevado». 

lunes, 16 de marzo de 2015

Mis libros espirituales (II)




"Ejercicios de contemplación" de Franz Jalics

Maravilloso libro estructurado en diez capítulos; cada uno de ellos introduce un día o semana de los ejercicios de contemplación ( ya sea en retiro de 10 días o en la vida cotidiana ). Cada capítulo tiene una introducción que es oro puro. Posteriormente hay pequeñas instrucciones para la meditación  seguida por abundantes preguntas-respuestas de los que hacen el retiro.

"Debemos prepararnos para sufrir. Tememos sufrir y huimos del sufrimiento....Con todos los medios a nuestro alcance huimos de la aflicción y de la propia miseria. Estamos convencidos que solo el culpable debe sufrir. De ahí que constantemente busquemos un chivo expiatorio a quien achacarle la dolorosa culpa. Nos justificamos y culpamos a otros para evadirnos del sufrimiento. Detrás de toda dureza humana se oculta el miedo a sufrir... La redención sólo se da mediante el padecimiento...Es muy importante la disposición activa para sufrir...Habiendo esta disposición, nuestras meditaciones podrán ser a menudo más dolorosas pero serán más benéficas. Salvo es aquello que ha sido padecido en amor. Así aprendemos a dar entrada al dolor en nuestro interior...
...
Esto no significa aceptarlo todo (ver mi entrada sobre aceptación /resignación). Significa que en lo externo debemos realizar las acciones necesarias para acabar con el origen del sufrimiento, pero en lo interno, "no podemos hacer otra cosa más que contemplar, amar, confiar y padecer"
..."La disposición a padecer lo que la vida nos impone nos hace discípulos de Cristo".


"Bailando con la vida" de Phillip Moffitt

Increíble libro sobre budismo. Explica las cuatro verdades de una forma totalmente lúcida y comprensible. Transmite muy bien a través de las tres intuiciones de cada verdad y con algunos ejemplos de discípulos suyos.

"Cuando te hundes en el sufrimiento es porque tu ego considera el sufrimiento como un fracaso personal y se siente humillado... Tu ego pudiera muy bien sufrir la ilusión de que lo contrario a sufrir es la felicidad...
...
El sufrimiento esencial es el carromato, el vehículo de tu propio desarrollo... Realizar la elección radical de conocer dukkha aceptando  conscientemente soportarlo como la parte de la carga que te corresponde por ser humano proporciona sentido a tu vida. Eres el vehículo de la vida consciente. Es una perspectiva apasionante de la instrucción búdica de penetrar el sufrimiento ¿No prefieres esta visión a la elección habitual de endurecerse y contraerse que adopta la mayoría de la gente cuando se ven frente a dukkha?...
Aceptar de manera voluntaria la desazón de la vida y aguantarla conscientemente con consciencia y compasión , es un umbral crítico para el desarrollo espiritual posterior...Esta elección proporciona sentido a tu vida y da sentido a tu sufrimiento, transformándolo de ser algo sin sentido a formar parte fundamental de tu liberación. Esta es la belleza de las intuiciones de la Primera Noble Verdad"

No es maravilloso...Ya se que es muy difícil porque cuando sufrimos estamos en un terrible estado de contracción egoica y somos una mierdecilla.  Y es que somos tan poca cosa....
Estos libros nos indican el camino para salir del pozo. La meditación budista o la contemplación cristiana son perfectas herramientas para afrontar el dolor .


Mc 8, 34:
Luego llamó Jesús a sus discípulos y a la gente, y dijo: –El que quiera ser mi discípulo, olvídese de sí mismo, cargue con su cruz y sígame.




sábado, 15 de febrero de 2014

TAI CHI ZEN: respirar y mover ORANDO



Esta entrada quiere abundar en el papel principal que la Respiración tiene en esta asignatura que es la espiritualidad. Si para aprobar un examen hay que estudiar mucho y vamos a utilizar la memoria, para aprobar un curso de este camino hacia el SER hay dos requisitos centrales, el primero es tener una intención y un esfuerzo sólidos y mantenidos en el tiempo  y el segundo es  RESPIRAR.
La respiración es el vehículo que conecta la mente con el cuerpo y la consciencia con la vida.
Es cierto  que se puede respirar sentado o haciendo ejercicios de yoga o chi kung y que por tanto el tai chi no es necesario. No obstante, he experimentado que el movimiento ayuda mucho a que esa respiración vaya impregnando todo el cuerpo, vaya abriendo lentamente las nueve puertas de las que hablan los orientales para la conquista del ser energético.
A través del movimiento y la respiración conseguiremos enraizar y abrir las puertas. A poco que tengamos sentimiento religioso, esta danza sagrada se convertirá en una ofrenda y en  una oración que atraerá  la atención del alma, o lo que es lo mismo, de Jesucristo. Recordar que la consciencia es universal, que todas las almas son Una y que por esto todos somos uno en Cristo. Ese contacto con Jesucristo  infundirá energía de una vibración muy superior al hombre integrado. Esto es, amigos míos, el alfa y el omega de la vida espiritual.
Jesús salva y redime la materia  a través de la GRACIA divina que es la incorporación de energía del cielo a la tierra. Pero para que esta alquimia sagrada ocurra, la tierra debe estar preparada. El mecanismo del hombre debe estar enraizado (toma de tierra de cualquier circuito eléctrico) , abierto, coherente e integrado. Si no se produce esta apertura e integración, Cristo  nos purificará y renovará, pero esa energía no se quedará en el sistema y sus efectos no perdurarán.
A continuación en negrita intentaré expresar lo que se siente con esta oración en movimiento que es el Tai Chi:

Cada inspiración nos llena de luz, nos llena de Cristo. Cuando el movimiento sube inspiramos y nos llenamos de amor, cuando el movimiento baja espiramos, nos vaciamos en Jesús, le entregamos nuestras tensiones y sufrimientos, nos enganchamos al suelo echando raíces para que el árbol no pueda ser derribado por el viento. Cada ciclo respiratorio es una oportunidad nueva y única para entrar en el aquí y ahora EN ACCION DE GRACIAS. Gracias Señor por el cuerpo que me has prestado, por el aire que respiro y que Tú regalas, por la suavidad del movimiento en el que a veces casi Te acaricio, por la oportunidad de estar en ese espacio bendecido por Ti, compartiendo con otros.  Siempre me viene a la memoria "allí donde hay dos reunidos en mi nombre, allí estoy YO". Mientras la Forma del Tai Chi se va desarrollando te vas abriendo al SER y todo el movimiento se convierte en una celebración. Bum-bum, bum-bum, bum-bum... vas escuchando como late el SER, las lágrimas caen por tus mejillas, vuelves a dar las gracias y todo tú te postrarías en el suelo para ADORAR AL SEÑOR.

Si Señor, Gracias Señor, Que sea Tu voluntad.

El resumen, es el respirar - transpirar - conspirar de Peter Yang. A través de la respiración llevamos consciencia al sistema energético físico que cuando está coherente y abierto empieza a transpirar, es decir a expandir y comunicar esa consciencia Crística a los demás, lo que lleva a conspirar que es la unión de los seres humanos a través de las respiración  (Uno en Cristo).
Para todo ello, hay que empezar allí donde estas, no donde te gustaría estar. Esto es ser consciente del aquí y ahora a través de la respiración. Expandir esta consciencia a todas las áreas de la vida.

Dos notas adicionales:

1- GONGFU:  El secreto de la Flor Dorada dice: "No pierdas el tiempo, practica diligentemente. Un día sin practicar y eres un fantasma ese día; si practicas durante un simple aliento entonces, te conviertes en inmortal durante ese aliento".

2- "La integración mente-cuerpo es fundamental para avanzar en el sendero: esto es la sensación sentida de estar presente en el cuerpo. El desarrollo de prácticas dirigidas a ello permitirá llevar la conciencia al cuerpo y conocer y deshacer los nudos de tensión que allí se han alojado y desarrollado durante décadas.
En la importante enseñanza Budista de los cuatro fundamentos de la  Atención plena, la consciencia corporal es una característica central:
"Existe una cosa, oh,  monjes,  que cultivada practicada  con regularidad conduce a una profunda sensación de urgencia..., a la Paz suprema, a la atención plena y a la clara comprensión...,  a la realización de la recta visión y del recto conocimiento..., a la felicidad aquí y ahora..., a realizar la liberación a traves de la sabiduría y de la santidad: es la CONSCIENCIA DEL CUERPO".


Bibliografía:
- Bailando con la vida : intuiciones budistas para hallar sentido y alegría frente el sufrimiento por Phillip Moffitt (libro altamente recomendado; un tesoro).
-Chi kung cristiano por Peter Yang y Jose M Prat.



miércoles, 14 de diciembre de 2011

La oración del nombre

                         

Se trata de una forma de orar que consiste en repetir sin parar una frase que tiene el nombre de Jesús. Lo forma más común es "Señor Jesucristo ten compasión", pero uno puede adaptarla un poco a su gusto e idiosincrasia, así, puedes introducir la palabra Dios, pecador, piedad, etc para formar una frase con la que te sientas en sintonía. Lo importante, es que esta repetición se convierta en un verdadero hábito mental.
Algunos direis que es una forma de autosugestión, o que no vale la pena porque puede ser una forma de embotamiento mental, no obstante, os diria que muchas veces pasamos las horas o los días inmeros en un constante parloteo mental en relación a la toma de control por parte de nuestra mente habitual a la que llamo "el loro" o "el mono". Estos periodos, que con frecuencia son más la regla que la excepción, no son para nada provechosos para la vida del alma y a veces, la mente está tan intoxicada por estos malos hábitos  que no hay forma de que el silencio se haga.
Creo que esta forma de oración es una herramienta fantástica para estos casos. En definitiva no es muy diferente de "la oración centrante" del padre Tomas Keating ni de las técnicas del budismo vipasana de estar focalizado en la respiración.
El padre Anthony de Mello (que es la inspiración y el origen de mi contacto con esta forma de meditación) afirma que conoce a varias personas que han experimentado grandes transformaciones en sus vidas practicando esta plegaria.  Incluso el mismo padre de Mello afirma que experimentó un cambio difícil de describir gracias al poder de la oración.
En definitiva, esta plegaria no deja de ser un mantra, un mantra cristiano, y casi con seguridad su origen hay que buscarlo en el hinduismo, de donde probablemente fue adaptado por los Padres del Desierto que empleaban la siguiente fórmula:
"Deus in adiutorium neum intende, Domine ad adiuvandum me festina" (Dios mio, ven en mi ayuda; Señor, apresurate a socorrerme) y de ellos pasó al misticismo del cristianismo ortodoxo.

El padre de Mello indica que es sumamente importante que la fórmula sea a) rítmica, b) resonante y c) uniforme , es decir, una vez escoges una no debes cambiarla fácilmente.  Lo importante es repetirla hasta la saciedad, hasta que se convierta en algo automático, es decir, la idea es que se convierta en un "buen hábito" mental. Es bueno tamibén repetirla en voz alta cuando se está solo.

Me ha gustado mucho el ejemplo que pone el padre de Mello de una religiosa amiga que le contó que durante el noviciado la Maestra de novicias les recomendó que cada una de ellas escogiera una breve plegaria para repetir al ritmo del caminar y que lo hizo con tesón. Explica que después del noviciado ya no lo hizo más pero que sus efectos se prolongaron en el tiempo ya que cada vez que empieza a caminar, de forma automática su mente empieza a orar (meditar). Lo mismo es aplicable a las personas que tienen un trabajo mecánico, que pueden ir orando-meditando de esta manera mientras trabajan.


No puedo dejar de recomendar de forma intensa el libro donde el padre de Mello explica todo este tema y otros: "Contacto con Dios" aunque debo advertir (para que nadie lo compre engañado) que el libro está basado en unos ejercicicios espirituales católicos y se cita la biblia con profusión.

Unos días despues de escribir esta entrada he encontrado una similar pero mucho más amplia y que también recomiendo sin reservas:


http://maestrosespirituales.blogspot.com.es/