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domingo, 21 de junio de 2009

La vibración que precede al pensamiento


Cito a Jean Klein en La Mirada Inocente.
En la meditación reconoceréis primero el ir y venir de los pensamientos; después, y mediante la actitud interior que consiste en no alimentar más el pensamiento, llegará el día en que percibiréis la pulsión, la vibración que precede al pensamiento. Esta pulsión es la que percute el cerebro en sus profundidades y desencadena los procesos de simbo-lización y formulación. En un momento dado, la complicidad con esta tendencia a dar continuidad a las pulsaciones mediante el pensamiento y el lenguaje, desaparecerá de vosotros. La energía que se manifiesta en estas vibraciones debe absorberse, pero queda, al principio, como un condicionamiento con el cual no hay que identificarse. Desde el momento en que las vibraciones son observadas y no hay ya más identificación con ellas, éstas disminuyen y no originan ninguna expresión por medio del lenguaje. Por supuesto, no deberéis caer en la trampa de mantener estas vibraciones en baja frecuencia, pues entonces os identificaríais con ellas. Todo esto debe quedar en el marco de una relación entre observador y cosa observada. A continuación, se instalará la contemplación, toda volición relativa al dinamismo del pensamiento se eliminará y el fenómeno de la energía se reabsorberá él mismo en vuestro ser.
Me gusta especialmente este fragmento porque explica con bastante claridad un tema muy complejo y poco comentado como es el espacio que hay entre la conciencia y el pensamiento o que es lo que ocurre a medida que uno va consiguiendo ser cada vez más presencia y menos pensamiento. Qué fácil lo explica Klein y qué difícil es para el investigador habitual llegar a ver ese espacio en donde surgen los pensamientos al igual que las burbujas del agua en una olla hirviendo.

martes, 17 de febrero de 2009

La vía directa


Existe aparentemente una gran controversia entre la vía directa para la iluminación o sabiduría espiritual y la vía progresiva.
Los representantes más destacados de la vía directa son Krishnamurti, los maestros advaita ( Nisargadatta, Ramana Maharsi, Jean KLein, Francis Lucille, etc) que manifiestan que la iluminación y-o los estados superiores de la consciencia están fuera del tiempo y que la iluminación es , en sí misma, un proceso instantáneo. no obstante, todos ellos manifiestan que deben darse unas condiciones previas para que esta chispa instantánea prenda y se produzca la iluminación. Los advaita hablan de maduración. Jean Klein dice en Quien soy yo: " Se necesita cierta madurez para ver el ciclo de carencia, deseo, compensación, aburrimiento, etc. Hace falta preparación para ver esto y detenerse a preguntar: “¿Es esto todo lo que hay en la vida?”. ¿Hay algo que constituya el soporte de todos los cambios, todos los ascensos y descensos, idas y venidas? " y otra vez en el mismo texto " Es un error pensar que el maestro hace algo. La transmisión no puede tener lugar intencionalmente. Cuando hay madurez, la vela se enciende. Pero hay quienes escapan de ser ciudadanos de la tierra. La tarea consiste en llegar a un equilibrio, en estar en el mundo pero no ser de él. "
El mismo Krishnamurti que aparentemente está lejos de este concepto de progresividad dice en Comentarios sobre el vivir III: " Al principio, el fuego no está ahí. Tiene que ser alimentado; tiene que ser cuidado, un sabio prescindir, con comprensión, de las cosas que amortiguan el fuego, que destruyen la claridad de la llama. Solo entonces existe el fuego que nada puede extinguir ".

Por otra parte, la vía progresiva representada por el hinduismo y muchas corrientes esotéricas se basa en vidas y vidas de aprendizaje y depuración de la personalidad para finalmente llegar a la iluminación.
Así, el esoterismo ha clasificado la evolución espiritual en multitud de iniciaciones que progresivamente van proporcionando más luz y un estado de conciencia más inclusivo y abarcante. El problema de este enfoque es que las personas estan muy pendientes de cual es su grado de evolución espiritual ( cosa que no es fácil saber con certeza ya que el puzzle del alma o del loto egoico puede estar muy completo y aquella persona manifestar un gran defecto en la única zona que queda por construir) en lugar de preocuparse por vivir la vida paso a paso, prueba tras prueba ya que en definitiva es el resultado de estas pruebas lo que dará la medida de su alma, de su grado de madurez espiritual y sin darse cuenta puede encontrarse más allá de aquellas iniciaciones que esperaba . El MT dice: "el discípulo que está pasando la iniciación ( y la palabra pasando es deliberada) debe registrar y oportunamente registra las crisis que lo capacitaron para recibir la iniciación, erróneamente denominada así en los círculos teosóficos. Las crisis, correctamente encaradas y superadas lo convertirán en un iniciado. Muchas veces he reiterado que el hombre es un iniciado antes de pasar la ceremonia iniciática." DNE II.
Así vemos como se requiere una progresión, una evolución a través de estados de conciencia cada vez más incluyentes. No obstante, existe un punto crucial en la evolución según el esoterismo. Este es el de la tercera iniciación menor o primera mayor que implica un punto de no retorno. A partir de ese momento, no hay vuelta atrás , de forma instantánea a la aplicación del cetro por el Gran Iniciador se producen una serie de fenómenos que inauguran la entrada al mundo espiritual en mayúsculas.

Por tanto, yo no veo mucha diferencia en la esencia de los mensajes.

jueves, 24 de julio de 2008

La humildad

"La humildad no es algo que uno pueda llevar como un atuendo. ¡No tiene nada que ver con cabezas agachadas y miradas esquivas! Es el resultado de la reabsorción de la individualidad en el ser, en la quietud. Resulta del fin de toda agitación. En estar atento y alerta, hay humildad. Es receptividad, apertura a todo cuanto la vida trae. Allí donde no hay memoria psicológica ni acumulación de conocimiento, hay inocencia. Inocencia es humildad.
En situaciones íntimas o problemáticas, cada uno debe hablar con humildad de cómo se siente. Es simplemente una declaración de hechos, sin justificación ni interpretación alguna. No debemos buscar una conclusión. Si dejamos a la situación completamente libre de evaluación, juicio y apremio por llegar a una conclusión, aparecen muchas cosas que no pertenecen a nuestra memoria.
La humildad surge cuando no hay referencia alguna a un “yo”. Este vacío es el factor curativo en cualquier situación. Heidegger dice: “Permanece abierto a la apertura.” Permanece abierto a la no-conclusión. En esta apertura, la situación ofrece su propia solución, y abiertos la recibimos. A menudo, cuando la solución aparece, la mente entra y disputa con ella, la pone en duda."
Extraido de Quien soy yo ( J Klein)

"Un problema sólo puede ser resuelto cuando lo abordamos de un modo nuevo. Pero no podemos abordarlo de un modo nuevo si pensamos en términos de una u otra norma de pensamiento, religioso, político o de otra índole. Por consiguiente, para ser sencillos hemos de librarnos de todas esas cosas. Por eso es tan importante que nos demos cuenta, que tengamos la capacidad de comprender el proceso de nuestro propio pensar, que nos conozcamos a nosotros mismos totalmente. De ello proviene una sencillez, una humildad que no es ni virtud ni disciplina. La humildad que se gana, deja de ser humildad. Una mente que se torna humilde, ya no es humilde. Y es sólo cuando se tiene humildad ‑no una humildad cultivada- cuando uno puede hacer frente a las cosas apremiantes de la vida; porque entonces no es uno mismo lo importante, no mira uno a través de las propias presiones y del sentido de la propia importancia. Uno mira el problema en sí, y entonces puede resolverlo."
De La libertad primera y última de Krishnamurti.


No tengo ningún comentario que hacer a estas palabras de estos grandes monstruos espirituales. Krishnamurti es para mí el number one, el más grande, el maestro de maestros. No obstante, su rigidez o severidad en no hacer ninguna concesión, aunque probablemente necesario, es descorazonador. Por otra parte, Klein, se me antoja más cercano y cariñoso, aunque sus palabras son también capaces de penetrar hasta lo más profundo, parece que ese estado de apertura, receptividad esté más cercano, sea más familiar. En todo caso, ambos ponen el dedo en la llaga del falso yo o personalidad que se erige como el gran obstáculo para abrir la puerta a los mundos espirituales.
Dice el MT que llegará un momento en que habrá una lucha entre el ángel de la presencia y el morador en el umbral, siendo el morador nosotros mismos en la forma de nuestros apegos, miedos, recuerdos, etc. Se refiere a la lucha entre el alma y la personalidad, entre el factor grupal y el individual, entre la compasión y el egoismo. Y cuando de esta lucha emerga triunfador el factor alma, es cuando quedará espacio suficiente para la aparición de esa humildad que no se cultiva, de esa humildad que significa el fin de toda agitación y que trae la vivencia de la interconexión no solo de todas las personas sino también de todos los reinos de la naturaleza en ese gran todo que es la Vida.

miércoles, 23 de julio de 2008

Los chakras

Aquí va él comentario de Jean Klein (maestro advaita) sobre los chakras:

"Los chakras son centros de energía que corresponden a distintos niveles de comprensión. Su despertar se produce por la comprensión, por el presentimiento de la realidad. Para mí, pretender despertar estos centros por otros medios pone de relieve un artificio. Existen, en efecto, varias técnicas para despertarlos, pero se vuelven a cerrar de inmediato cuando la apertura no es el fruto de la comprensión. Lo importante es la comprensión de tu naturaleza auténtica. El resto no es más que exotismo. Las búsquedas de este tipo, si se las observa lúcidamente, no son más que una huida de la realidad. Para el ego es una forma de enriquecerse que retarda su extinción."
[Extraido de la mirada inocente]