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martes, 24 de septiembre de 2013

Aceptación vs resignación




Frecuentemente, al leer libros espirituales pasamos sobre ellos un poco de puntillas, los leemos, hacemos que sí con la cabeza y-o subrayamos aquellos fragmentos que reafirman nuestras opiniones o juicios y ponemos un interrogante más o menos gordo en aquello que nos rechina, no entendemos o no estamos de acuerdo. Bueno, al menos esto es lo que suelo hacer ...

Esta entrada intenta aclarar uno de esos temas donde  más de una vez he puesto un interrogante gordo  y como creo que es un tema crucial me he propuesto indagar en ello, vamos  intentar aclararlo (aunque tengo que admitir que ya llevo varios intentos con su posterior proceso de consolidación).

La entrega, el no mi voluntad sino la Tuya (cristianismo),  la renuncia a los resultados (curso de milagros), la aceptación de lo que es o no puedes ir en contra de la realidad (advaita), etc. Todos ellos ponen esta condición como uno de los ejes sobre los que gira la autentica espiritualidad. Por otra parte, no se si os pasa también a vosotros, al escuchar estas expresiones me venían a la mente situaciones extremas en las cuales era imposible aceptar la situación ( por ejemplo situaciones de abuso físico, psicológico o sexual dentro o fuera de la familia, la muerte de un ser querido, especialmente un hijo, etc).
Leer el libro "Centering prayer and inner awakening" me ha ayudado a entender. El libro despues de explicar de forma exhaustiva la oración centrante nos recomienda proseguir con la oración de bienvenida como una forma de facilitar incrementar nuestra entrega, nuestra aceptación. Ella recomienda esta oración-mantra:
"-Dejo ir mi deseo o necesidad de seguridad y supervivencia
-Dejo ir mi deseo de estima y afecto
-Dejo ir mi deseo de poder y control
-Dejo ir mi deseo de cambiar la situación"
siendo este última frase crucial para el desarrollo del asunto.
En estos puntos es donde pongo el interrogante gordo. De hecho,  la autora también detecta la incongruencia y afirma: la oración de bienvenida no puede ni debe ser una forma de acatar situaciones intolerables. Dice que  hay que separar claramente la rendición como una actitud interna y lo que es la práctica exterior. Así pues,  todo queda un poco contradictorio. Es decir, intento cambiar la situación intolerable o dejo ir mi deseo de cambiar la situación. Cuándo estoy aceptando y cuándo me resigno...


Bueno, hasta aquí la pregunta, a partir de aquí cómo veo que puede encajar el enigma (al menos en parte).

Tres cosas son importantes:
1- Identificar la emoción que produce en mi el hecho y que es la que empuja mi necesidad de cambiar la situación.
2- Separar situaciones que se pueden cambiar de las que no (por ejemplo, una muerte o que te echen del trabajo o que te deje la pareja porque ha dejado de amarte serian inevitables)
3- Considerar que muchas veces el querer cambiar una situación surge de expresiones como "necesito bla,bla,bla.... y este trabajo, pareja, persona, etc no me lo da". Muchas veces, aquí hay un problema de ego y hay que proceder a realizar el análisis que describo posteriormente. También es muy bueno realizar "el trabajo de Byron Katie" del que ya hablaré en otro post.

Según Cynthia, el proceso de aceptación debe ser algo así: una vez identificada la emoción, hay que intentar contemplarla con desapego (posición de testigo) y sentirla. Esta parte de dejar que se sienta y se viva en el cuerpo es crucial para poder depurarla.
En segundo lugar, hay que darle la bienvenida, aceptarla. OJO, aceptar la emoción y no la situación que la causa
Finalmente,  soltarla, dejarla ir, entregarla a ese lugar sagrado que está en nuestro interior ( alma, corazón, centro magnético, ser superior, Cristo en nosotros, Espiritu Santo, presencia, conciencia, punto fijo etc).

Claro está que hacer esto, requiere (a mi parecer) mucha experiencia y entrenamiento meditativos para poder acceder a ese centro magnético y tomar algo de distancia de la emoción conflictiva. Sin querer desanimar a nadie, todo ello es arduo y difícil (no os desanimeis, hay que meditar cada día). Como decía  algun escritor famoso: trabajo, trabajo, trabajo, que cuando venga la inspiración te pille trabajando. Aquí diríamos: meditación, meditación  y taiji  para que cuando venga Dios te pille abierto, dispuesto y lo más vacio posible.

A partir de este proceso debe surgir el insight, el saber que hacer para cambiar la situación en el caso que se trate de algo intolerable o bien,  para aceptar la realidad en el caso que así deba ser:

Si Señor, gracias Señor, que se haga Tu voluntad.

Desde este centro magnético encontraremos la fuerza y sabiduria necesarias para ACTUAR en lugar de REACCIONAR.

Bibliografía:
-Centering prayer and inner awakening. Cynthia Bourgeault.


2 comentarios:

lauren sangall dijo...

En general, te sigo en lo que dices al respecto de la Aceptación, pero permíteme una cuestión: ¿Porqué "OJO, aceptar la emoción y no la situación que la causa"?
Para mí, ambas están conectadas: la situación ha desatado la reacción emocional. Si doy la bienvenida a la segunda, habré de aceptar también a su "madre", la que la ha despertado.

A fin de cuentas, este momento es tal como es porque todo el Kosmos es tal como es... y como cantaba Serrat: "Nunca es mala la verdad... lo que no tiene es remedio."

Desdeluego, la resignación representaría no haber entendido absolutamente nada.

Xavi B dijo...

Hola Lauren, para mi separar resignación de aceptación no es tarea fácil y me da la impresión que muchas veces se solapan y el que acepta una situación desagradable, en realidad se está resignando. Puede que efectivamente haya personas capaces de aceptar la vida tal como es pero eso implica que no hay re-acción sino más bien acción justa y precisa que puede ser no hacer nada.
En definitiva el tema es qué hacer para cambiar las situaciones desagradables de nuestra vida ( si es que son cambiables) porque hay un hilo muy fino entre aceptar y adaptarse a lo malo (resignarse).
Al menos para mi esta diferencia sigue siendo complicada y esto motivó el post.
Cuando digo aceptar la emoción pero no la situación que la causa me refiero a que no hay que resignarse a la situación, si no vivir plenamente esa emoción que nos mantiene bloqueados (resignados) y a partir de ahí responder o no según convenga.
No se si ha quedado más claro. De otro modo, parece que la oración de bienvenida sea : dame más ( palizas, maltratos, abusos, etc) que no he tenido suficiente.
Un abrazo.